Asociación Mexicana de Facultades y Escuelas de Medicina, A.C.

boletin 08 26 10

La conferencia “Retos del liderazgo en los procesos de calidad y transformación curricular”, impartida por la Dra. Paula Catalina Vázquez Marín, aborda la transformación curricular en educación médica desde una perspectiva centrada en el liderazgo, la calidad y la construcción colectiva. A partir de su experiencia en el programa de Medicina de la Universidad CES, en Colombia, la ponente explica que una reforma curricular no consiste únicamente en modificar asignaturas, créditos o estructuras académicas, sino que implica intervenir en la cultura institucional y transformar la manera en que docentes, estudiantes y directivos comprenden el proceso educativo.

Uno de los principales planteamientos de la charla es que la calidad debe entenderse como un proceso permanente y no como un trámite asociado exclusivamente a las acreditaciones. Para la Dra. Vázquez, una institución de calidad debe mantener coherencia entre aquello que declara, lo que realiza en la práctica y los resultados que obtiene. De esta manera, incluso los programas que presentan buenos resultados necesitan revisar constantemente sus prácticas, innovar y adaptarse a los cambios acelerados del conocimiento y de la educación médica.

La experiencia presentada muestra el tránsito de un modelo educativo tradicional, centrado principalmente en la enseñanza y la acumulación de conocimientos, hacia un modelo de formación basado en competencias y orientado al aprendizaje. Este enfoque busca integrar conocimientos, habilidades y actitudes, establecer resultados de aprendizaje claros, fortalecer la evaluación y favorecer procesos de metacognición que permitan al estudiante reflexionar sobre su propia actuación para mejorarla progresivamente. La transformación, sin embargo, requiere conservar aquellos elementos de la tradición institucional que continúan siendo valiosos.

Un aspecto central de la conferencia es el papel del liderazgo. La ponente destaca que las reformas curriculares no pueden imponerse desde los cargos directivos, ya que los docentes, investigadores y estudiantes poseen conocimientos, experiencias y capacidades indispensables para llevarlas a la práctica. Por ello, sostiene que “el cambio no se manda, se cocrea”. La participación de la comunidad académica permite disminuir resistencias, generar confianza y transformar una propuesta institucional en un proyecto compartido.

En este sentido, se resaltan elementos como el reconocimiento de la experiencia y el estatus de los integrantes del equipo, la comunicación clara de los objetivos, la autonomía de los docentes, la creación de comunidades de práctica, la participación efectiva de los estudiantes y una distribución equitativa de las responsabilidades. La experiencia de la Universidad CES demostró especialmente la importancia de considerar al estudiantado no como simple destinatario del currículo, sino como actor legítimo de su construcción. Esta participación permitió que alrededor de 800 estudiantes se incorporaran al nuevo plan curricular y contribuyeran a darle legitimidad al proceso.

Finalmente, la conferencia enfatiza que las transformaciones educativas ocurren entre personas. El liderazgo requiere estudio, curiosidad, capacidad de escuchar, construcción de confianza y disposición para compartir responsabilidades. La experiencia relatada muestra que la sostenibilidad de una reforma depende menos de alcanzar un diseño perfecto y más de construir una cultura institucional capaz de aprender, evaluar y mejorar continuamente. Entre las principales lecciones se encuentran que la calidad se cultiva diariamente, el liderazgo debe ser compartido, innovar no significa borrar el pasado y una transformación sostenible surge cuando el proyecto deja de pertenecer a una sola persona y se convierte en una responsabilidad colectiva.