
La conferencia “El papel de la educación médica en la transformación del sistema de salud”, impartida por la Dra. Laura Cortés Sanabria, directora general de Calidad y Educación en Salud de la Secretaría de Salud de México, planteó la necesidad de reconocer a la formación de recursos humanos como un componente estratégico para enfrentar los principales retos del Sistema Nacional de Salud. La ponente destacó que, además de las transiciones demográfica, epidemiológica y cultural, actualmente deben considerarse desafíos relacionados con la integración y gobernanza del sistema, el acceso efectivo a servicios de calidad, la sostenibilidad financiera, la digitalización, la interoperabilidad y la distribución adecuada del talento humano.
Ejes
Uno de los ejes centrales de la conferencia fue la necesidad de alinear la formación de profesionales de la salud con las necesidades reales del país. La Dra. Cortés señaló que el incremento en el número de plazas de residencia no necesariamente ha resuelto las carencias de personal, debido a que persiste una baja elección de especialidades fundamentales para el sistema, como medicina familiar, medicina de urgencias, epidemiología y calidad de la atención. Esta situación resulta particularmente relevante frente al crecimiento de la infraestructura sanitaria proyectada para los próximos años, ya que la apertura de nuevos hospitales requiere una planeación paralela de los recursos humanos necesarios para su funcionamiento.
En este contexto, se enfatizó el papel estratégico de la atención primaria de la salud. La ponente destacó la necesidad de generar mayor interés por las especialidades vinculadas con este ámbito mediante exposición temprana durante el pregrado, rotaciones prolongadas en unidades de primer nivel y urgencias, modelos de tutoría y currículos con una mayor orientación hacia la medicina comunitaria. Asimismo, subrayó que las instituciones educativas y las instituciones de salud deben trabajar conjuntamente, evitando que los estudiantes sean únicamente enviados a campos clínicos sin acompañamiento académico y estableciendo modelos formativos acordes con las características y necesidades de cada región.
Llamado a la acción para nuestra comunidad
La participación de otros profesionales también fue identificada como fundamental. Particularmente, se destacó la necesidad de fortalecer el papel de las personas licenciadas en enfermería en promoción de la salud, educación para la salud y autocuidado. Para ampliar sus funciones es indispensable, sin embargo, que los programas universitarios desarrollen las competencias necesarias, incluyendo una formación más sólida en farmacología y prescripción. Esta experiencia evidencia la importancia de mantener una comunicación constante entre las necesidades del sistema sanitario y los planes de estudio de las instituciones educativas.
La salud digital constituye otro de los ejes de transformación. La telemedicina, la teleconsulta, la interoperabilidad de la información y los sistemas digitales pueden contribuir a disminuir brechas de atención, pero requieren que los futuros profesionales desarrollen competencias específicas para utilizar estas herramientas. Por ello, se invitó a las universidades a incorporar progresivamente la alfabetización en salud digital dentro de sus programas formativos y a participar en diagnósticos que permitan conocer el nivel actual de integración de estas competencias.
Finalmente, la Dra. Cortés sintetizó la transformación necesaria como el tránsito del hospital al sistema, del contenido a las competencias, de la formación individual al trabajo interprofesional, de las relaciones jerárquicas a ambientes académicos seguros y de la capacitación episódica al aprendizaje permanente. La formación de profesionales de la salud no debe considerarse una función secundaria o de apoyo, sino parte de la infraestructura estratégica del Sistema Nacional de Salud. La conclusión central de la conferencia fue clara: ninguna transformación sanitaria será sostenible sin suficiente talento humano, formado con calidad y preparado para responder a las necesidades presentes y futuras de la población.
